En junio de 2022 el país vivió una crisis de abastecimiento del combustible de aviación tipo 100LL, de la cuál no nos hemos recuperado completamente. Este combustible es utilizado por aeronaves de motores de pistón, las cuales en su mayoría son pequeñas y pertenecen al sector de la aviación general, pero que realizan operaciones vitales para sectores estratégicos de la aviación nacional. ADAG realizó una encuesta de operadores y dueños de aeronaves, donde encontró que los sectores más impactados fueron los agrícolas, instrucción de vuelo, turismo y sistemas de emergencia. Concluimos con un análisis de la efectividad de comunicación durante la crisis, tanto del gobierno como de las empresas afectadas, y proponemos la creación de un plan nacional de emergencia para afrontar crisis similares en el futuro.
La importancia del combustible 100LL
El combustible de aviación de tipo 100LL es un combustible mayormente utilizado por aeronaves de pistón, el cual está regulado por el Ministerio de Industria, Comercio y MYPIMES. No todos los aeropuertos dominicanos cuentan con venta de este tipo de combustible, algunos operadores almacenan su combustible fuera de aeropuertos, como es el caso de los fumigadores, los cuales cuentan con permisos especiales para tener este tipo de combustible fuera de los aeropuertos.
En la tarde del miércoles 15 de junio, nos enteramos por vía de uno de nuestros instructores de vuelo, que el combustible tipo 100LL se había terminado en el aeropuerto internacional de El Higüero (MDJB). Es misma tarde se publicaba la alerta internacional NOTAM (Notice to Air Missions) número A0251-22, en la que se informaba a todas las tripulaciones, la indisponibilidad del combustible para aeronaves de pistón tipo 100LL. Luego de comunicarnos con el enlace para aviación general en el Departamento Aeroportuario, la Sra. Ana Imbert, nos enteramos de que se estaba procediendo a mover 600 galones de combustible del aeropuerto María Montes de Barahona (MDBH), al aeropuerto de El Higüero (MDJB) en Santo Domingo, dicho movimiento se haría por vía terrestre.
Esa misma tarde, la prensa nacional se hizo eco de la situación y se publicaron varios artículos en diferentes medios nacionales. Entre ellos el Listín Diario con su artículo “Se agota en el país el combustible que utilizan aviones privados, escuelas de vuelos y fumigación”. El jueves 16 de junio, el Sr Luis López, vocero del grupo AERODOM, confirma a CDN la crisis de suministro de combustible. A medida que pasaba el día, nos fuimos enterando de racionamiento de combustible en otros aeropuertos del país, donde se establecieron protocolos de venta solo para aeronaves basadas en cada uno de esos aeropuertos. Lo que dificultaría el acceso a combustible, a los aviones de fumigación, ya que estos están basados en pistas privadas o fincas a lo largo de la geografía nacional.
Impacto en agricultura y sectores de aviación
El capitán Joan Peralta, representante de los pilotos fumigadores del Cibao, nos confirmó la precaria situación que estos afrontarían si no tenían acceso al combustible 100LL. En nuestra conversación, el Sr. Peralta nos indicó que solo tenían combustible para los próximos 4 días y que la semana siguiente iniciaba la segunda cosecha del arroz, por lo que se necesitaría de su servicio de fumigación en todo el país. El Sr. peralta además nos informó que la necesidad global del conjunto de empresas fumigadoras del Cibao, era de unos 3,600 galones de combustible a la semana, lo que evidenciaba que los 600 galones que se llevaron de emergencia al Higüero no serían suficientes para cubrir siquiera el sector agrícola.
Efectos en el entrenamiento de vuelo
En la instrucción aérea es de suma importancia que los estudiantes mantengan un paso relativamente constante en sus cursos. En especial, en las actividades de vuelo que van desarrollando la pericia aérea. Durante paradas cortas de entrenamiento debido a fenómenos meteorológicos o de otra índole, los instructores pueden sustituir clases de vuelo por clases en tierra o en simulador, pero dichas sustituciones tienen un límite de tiempo, y eventualmente se debe regresar a las clases de vuelo. Por lo que crisis de larga duración, en la que se detiene la practica aérea, tienen un impacto negativo en la educación y costo, de cada piloto en instrucción. En total 4 escuelas de vuelo y decenas de instructores independientes se vieron afectados por esta crisis.
Impacto en el turismo y la conectividad regional
Las aeronaves de pequeño tamaño juegan un papel fundamental en el desarrollo de polos turísticos en la República Dominicana. El desarrollo de Puerto Plata, Samaná y Punta Cana estuvo estrechamente ligado a la conectividad aérea de lo que en su momento fueron pequeños aeropuertos, que servían este tipo de aeronave. En el presente, podemos observar el mismo ciclo con la provincia de Pedernales y su aeropuerto de Cabo Rojo, donde se toma unas 5 horas por vía terrestre, pero solo alrededor de una hora por vía aérea. Por lo que la falta de este combustible detuvo casi por completo el tráfico aéreo a esa provincia. Lo mismo podemos decir de los aeropuertos domésticos de Monte Cristi, Constanza y la pista de grama de Dajabón.
Esta crisis sucedió al mismo tiempo que las autoridades dominicanas se embarcaban en un plan internacional de promoción de la aviación general, el cual incluyo la presentación del Protocolo Para La Aviación Privada No Comercial y la visita de diferentes ferias internacionales.
Rol de la aviación general en los servicios de emergencia
Dentro de las labores más importantes que desarrolla la aviación general en nuestro país se encuentra el servicio en labores de emergencia. Las aeronaves pequeñas son de suma importancia para la búsqueda, avistamiento, localización y rescate. Así como para el traslado de pacientes y personas rescatadas. Para dichas labores, el país utiliza aeronaves tanto de ala fija como rotatoria (helicópteros), que consumen combustible 100LL. Dichas aeronaves pueden ser de uso oficial o de uso privado y prestan sus servicios a lo largo del territorio nacional. Estas operaciones conllevan una ardua y larga tarea de sobrevuelo en la zona impactada, lo que significa un alto consumo de combustible. Organismos como el Ejercito, la Armada y la Fuerza Aérea de República Dominicana, así como los Auxiliares Navales y aeroclubes dependen de los mismos suplidores locales para abastecerse.
Esta crisis además inicia y golpea de forma directa el aeropuerto de El Higüero, localizado en la capital dominicana. Lo que desde el punto de vista estratégico representa una amenaza de seguridad nacional, ya que imposibilita que se utilicen aeronaves de este tipo en caso de emergencias en la capital dominicana y sus alrededores. En los últimos años se ha destacado el uso de aeronaves de aviación general para la protección del medio ambiente. Los principales aeroclubes y operadores de aviación general del país firmaron un acuerdo de cooperación con el Servicio de Protección Medio Ambiental (SENPA), del Ministerio de Medio Ambiente; con el objetivo de tener una línea directa de información sobre avistamientos de violaciones medio ambientales. Bajo dicho acuerdo, pilotos civiles que sobrevuelan el país pueden hacer este tipo de reportes a las autoridades del SENPA, y aumentar así la vigilancia y protección de nuestro medio ambiente. La mayoría de los reportes que llegan al SENPA vienen precisamente de este tipo de aeronave pequeña, que utiliza el combustible tipo 100LL.
Resolución de la crisis y consideraciones futuras
Luego de 15 días con la aviación general casi detenida a nivel nacional, las autoridades recibieron un barco con un cargamento de 100LL el día 29 de junio. Esto finalmente se resolvió la crisis, y las cosas fueron regresando a la normalidad. Desde entonces nuestra organización ha abogado por la creación de un plan nacional de emergencia por falta de este tipo de combustible, así como la instalación estaciones de autoservicio en todos los aeropuertos del país, como una forma de ampliar el acceso y reducir su costo. Al día de hoy, ninguna de estas dos ideas se ha adoptado en el país.